Chile está catalogado como un país de turismo de intereses especiales (TIE) que hace referencia a aquellas actividades que otorgan un valor agregado. Actividades como el ecoturismo, turismo de aventuras, turismo astronómico, etnoturismo, turismo rural y turismo cultural están siendo los principales atractivos del país. La geografía y cultura de Chile, con características distintivas entre las distintas zonas de su larga superficie, permite que se abra un panorama para cada visitante y sus gustos personales. Chile suma una amplia oferta en este sentido, siendo las principales zonas de referencia la zona norte y la Patagonia.
Igualmente es posible realizar turismo de sol y mar en el amplio litoral con que cuenta Chile con una completa infraestructura hotelera y de servicios para todos los bolsillos.
Santiago, la capital, es bien conocida internacionalmente por ser sede de importantes encuentros económicos, reuniones de negocios, ferias, seminarios y eventos empresariales. El turismo de negocios tiene acá su sede con hoteles cinco estrellas, importantes salones para eventos y conferencias y sectores gastronómicos de lujo.
También un factor importante para los visitantes invernales es la nieve y los grandes centros de ski que hay en la Cordillera de Los Andes, desde la zona central, a menos de 1 hora de Santiago, hasta la zona sur y el extremo austral.
Completa infraestructura, hoteles, posadas y traslados diarios para los amantes de los deportes blancos como ski, snowboard, fuera de pista y ski de travesía. Los centros de ski cuentan con arriendo de equipos, escuelas de ski, servicio de patrullas y canchas en excelente estado de diferentes niveles de dificultad.
Igualmente, para los deportistas acuáticos, Chile cuenta con grandes "spots" para la práctica del surf y del kitesurf.
Chile es un país largo y angosto, que se extiende entre la Cordillera de Los Andes y el Océano Pacífico al suroeste de América del Sur. Sus coordenadas van desde la latitud 17° 30' sur en la zona del altiplano, llegando a los 56° 30' sur en su parte continental y 90° sur, en territorio antártico.
Chile tiene varias particularidades geográficas: posee territorio en la Polinesia con la Isla de Pascua, a 3.700 km de la costa (Chile Insular), en la Antártida (Chile Antártico, 1.250.000 km2) y en el continente sudamericano (Chile continental e insular, 756.096 km2).
La superficie de Chile continental e insular equivale aproximadamente a más del doble de la superficie de Alemania, aunque repartida en una franja de 4.200 km de longitud por 90 km en su parte más angosta y 440 km en su parte más ancha, recortada por cientos de islas y fiordos en su parte más austral.
La capital y principal ciudad en cantidad de población y empleos es Santiago (6.061.185 habitantes según el censo de 2002). Ubicada sobre el paralelo 33° sur, en similar latitud que Buenos Aires o Montevideo, es el mayor centro político, económico, cultural e industrial del país. Con seis millones de habitantes, es la puerta de entrada a Chile y una de las más modernas capitales en el continente.
Chile está en medio de dos grandes fuerzas de la naturaleza: al oeste el Océano Pacífico y por el este la Cordillera de Los Andes con cumbres de gran altura. El país está ubicado al suroeste de América del Sur y limita con Perú al norte, Bolivia al noreste y Argentina al este. Chile es el séptimo país sudamericano por tamaño con una superficie continental de 756.096 km2.
El territorio continental chileno va desde los 17°30' hasta los 56°30' en latitud sur, comenzando en el altiplano, abarcando el Desierto de Atacama y llegando hasta las islas más australes del mundo en Tierra del Fuego.
En el mapa, Chile se ve como una franja de tierra angosta y larga, con más de 4 mil km de largo y un ancho promedio de 177 km. En la zona norte predominan el altiplano y los desiertos entre el que destaca el de Atacama, el más árido del planeta. En la zona central, las dos cadenas montañosas dominantes en la geografía chilena, la Cordillera de la Costa y la de Los Andes, dan lugar a una serie de valles surcados por torrentosos ríos y con gran preponderancia de los campos agrícolas. Bajo la latitud 38° sur y hasta el 41° comienza la zona sur de Chile, territorio con grandes lagos, bosques siempre verdes y volcanes nevados. La Patagonia (bajo el paralelo 41° sur), en tanto, cuenta con un territorio que mezcla centenares de islas con una zona continental recortada por fiordos, canales y grandes glaciares. La región cuenta con importantes pasos interoceánicos como el Estrecho de Magallanes, el canal de Beagle y el Paso de Drake.
Debido a la forma de su territorio, Chile posee una costa con más de 4.000 km de longitud, en la que el litoral tiene desde extensas playas de arena a grandes acantilados que caen al mar. Al este y en paralelo al Pacífico está la Cordillera de Los Andes, con varias de las cumbres más altas de todo el macizo cordillerano como el volcán Ojos del Salado (6.893 m), el volcán Llullaillaco (6.739 m), el nevado Tres Cruces (6.749 m) y el cerro Tupungato (6.635 m).

Clima
Chile, debido a su extensa latitud, cuenta con una serie de climas que difieren entre sí. Esto se explica por la posición geográfica de Chile con respecto a las zonas de altas presiones, por la presencia del frente polar y la influencia del mar, es decir, influyen en el clima chileno los factores de latitud, altitud y el relieve del país.
En la zona central, las elevaciones de la Cordillera de la Costa impiden el flujo del clima marino y el muro que forma la Cordillera de los Andes detiene las influencias continentales. La presencia del mar convierte al país en una nación de clima predominantemente mediterráneo con temperaturas suaves y amplia diferencia entre las temperaturas mínimas de la noche y máximas del día, produciendo nubosidad y vientos frescos, cuestión aún más determinada por la fría corriente de Humboldt.
La zona sur es de mayor humedad, más precipitaciones y menores temperaturas que la zona central y la zona norte es de clima desértico, seco, caluroso de día y muy frío de noche.
La diversidad climática es observable por la frecuencia de las lluvias, las cuales se hacen notablemente más intensas a medida que se avanza hacia el sur. La época de lluvia también varía según las regiones: en el altiplano caen en verano, y en invierno, desde la zona central a la Patagonia.
Misma situación ocurre con las temperaturas máximas y mínimas que son más cálidas en la zona norte y en la zona central y van declinando a medida que se va hacia el sur. Chile tiene las cuatro estaciones del año bien diferenciadas. Considerando igualmente las diferentes latitudes de las ciudades en el país, tienen su época más cálida entre los meses de octubre y abril y las más heladas de mayo a septiembre.

Centros de Ski
La nieve, eterna acompañante de los inviernos capitalinos, es la invitada más esperada en los meses fríos que comienzan cada junio con las primeras lluvias. Los grandes centros de ski que se ubican sobre los 2.000 metros de altura se comienzan a vestir de blanco e invitan a su gélida fiesta a todos los que aman la acción y adrenalina del ski y snowboard.
Si quieres experimentar las mejores pistas de Sudamérica, sólo debes viajar 40 km al este del centro de Santiago e internarte cuesta arriba por el relieve andino. Ante tus ojos aparecerán los más conocidos centros de montaña como Farellones, El Colorado, La Parva y Valle Nevado. Todos cuentan con instalaciones hoteleras, restaurantes, servicios de arriendo de equipos y pistas para todos los niveles, desde aprendices a expertos que se deslizan "fuera de pista".
En pleno cruce de Los Andes hacia Argentina, a sólo 164 km al noreste de Santiago, se encuentra Portillo, el centro de ski con mayor tradición y raigambre del Cono Sur y que se encumbra sobre los 2.850 metros de altura, cercano al paso Cristo Redentor. Ha sido lugar de entrenamiento de equipos olímpicos europeos y norteamericanos,
Las posibilidades de cada temporada no se limitan al ski o snowboard. Las opciones se han vuelto más radicales y democráticas en gustos: en motos de nieve podrás explorar amplios territorios, o experimentar el catski, ski todo terreno, que ha ganado adeptos entre los deportistas con más experiencia. Mientras que lo "top" sigue siendo el heliski, opción de traslado en helicópteros que te pueden llevar donde la naturaleza es pura y donde muy pocos afortunados han puesto un pie. O un ski.
En Colorado-Farellones, ski a solo 32 km de Santiago
Imagínate desplazándote raudo en medio de más de mil 300 hectáreas esquiables, la superficie más grande para realizar deportes invernales en Chile. A pesar de ser Farellones una villa independiente de El Colorado, que es un centro de esquí de mayor tamaño, ambas se unieron hace años y es posible utilizar, en total, más de 77 pistas y 20 medios de elevación entre telesillas y andariveles de arrastre. Además, cuentan con uno de los más modernos snowparks del continente y la única pista iluminada en el país.
Farellones comenzó a tener cierta fama en los años '30, cuando llegaron desde Suiza y Noruega los primeros esquíes de madera. Se convirtió así en el antecesor de los pueblos de montaña en Chile. El primer andarivel –construido en los '50– fue el muy recordado "Gran Bajada" donde los más osados saltaban por sobre el techo del Hotel Posada. En cambio, El Colorado se inauguró en 1948, generando una tradición de esquí que le da albergue a novatos y expertos.
Con una altura máxima para el desplazamiento de 3.333 metros y un desnivel máximo de 903 metros, la temporada invernal suele ser desde mediados de junio hasta mediados de octubre, pero es mejor revisar la situación climática cada año porque la temporada depende del régimen de lluvias. Pero no solo de invierno viven estos centros de esquí. En el verano se realizan varias actividades de montaña, como mountain bike, canopy, trekking, escalada en roca y muro, mountainboard, cabalgatas al aire libre y paintball.
Para dormir, en El Colorado hay cómodos hoteles, refugios y departamentos. En Farellones un encantador hotel y varias cabañas. Cuenta con una variada oferta gastronómica desde cafeterías a delicias de conocidos chef. Colorado-Farellones queda a 32 km de Santiago.

Ski en Portillo, un clásico en Chile
Una especie de barco amarillo de varios pisos navegando en medio de la montaña nevada. Esa impresión podría darte ver el centro de ski Portillo, ubicado a pocos kilómetros del paso fronterizo Cristo Redentor que une a Chile con Mendoza, Argentina.
A 164 km al noreste de Santiago y al costado de la laguna del Inca, Portillo es el más antiguo de los centros invernales de Sudamérica, con casi un siglo de tradición. El centro ha sido escenario de competiciones mundiales de ski, visitado por parte del clan Kennedy y el mismísimo Fidel Castro y preferido por prestigiosos equipos olímpicos para realizar sus entrenamientos.
Podrás elegir entre 19 pistas distintas, de las cuales más de un 65% está disponible para esquiadores avanzados y profesionales, lo que ha hecho de Portillo uno de los imperdibles de quienes aman la nieve. El centro además cuenta con una serie de circuitos fuera de pista, ideales para los esquiadores y snowboarders de élite. O puedes disfrutar del servicio de heliski y de largas pistas en las que algunos corredores profesionales han superado los 200 km/h.
Además del hotel, hay piscina con vista a la montaña, jacuzzi, masajes, cine, tiendas y una clínica especializada. Para comer, cinco locales que van desde la comida gourmet hasta un parador con sándwiches y bebidas. Portillo está abierto todo el año, y durante el verano se realizan excursiones a la montaña. Cómo no, si acá la montaña lo es todo.

Valle Nevado
Abierto tanto en verano como invierno, Valle Nevado es el centro de montaña más grande del hemisferio sur y probablemente el más moderno de Chile. Se ubica a 3.025 metros de altitud y cuenta con 900 hectáreas de superficie esquiable, distribuidas en 37 kilómetros de pistas.
Este resort de montaña fue inaugurado en 1988 y durante la temporada estival ofrece cabalgatas, trekking, descenso en rappel, viajes en andarivel, entre otras opciones. Sin embargo, es la temporada invernal cuando Valle Nevado brilla aún más.
Bajo el cerro El Plomo (5.340 metros) podrás disfrutar de más de una treintena de pistas en 900 hectáreas esquiables y para todos los niveles deportivos de ski y snowboard, o variantes más radicales como heliski, descenso fuera de pista y pista de bumps. Hay un snowboard park de 100 metros de largo y 50 de ancho, con un recorrido que incluye rollers, un rainbow y tres saltos de seis a diez metros y dos barandas con un cajón kink de nueve metros, dos saltos tipo step up y un quarter pipe para jibbing.
Dispone de tres hoteles, decenas de departamentos, seis restaurantes, cuatro bares y un ambiente internacional en el que es común ver entrenando equipos olímpicos internacionales o personas de distintos continentes gozando de la montaña andina. Valle Nevado está a 60 km al este de Santiago.



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