Río, es una ciudad cosmopolita, inmersa en un gigantesco proceso constante de transformación y modernización.
Lo ideal, para comenzar a conocer la ciudad es dar un tranquilo paseo por la orla (paseo marítimo) de la playa de Copacabana. Deportistas, caminantes, vendedores de pareos y turistas, se confunden en este escenario, con un tiempo para probar una caipiriña en alguno de los quioscos de la playa, como manera perfecta de empezar unas buenas vacaciones en Río de Janeiro.
Mas allá de sus playas, hay muchos lugares para visitar en Río de Janeiro, cada uno hermoso y sorprendente, desde una visita al Cristo Redentor del Corcovado, la escultura Art Decó más famosa del mundo y uno de los miradores más altos de la ciudad, el Pan de Azúcar y sus, no menos famosos, “bondinhos” (teleféricos) panorámicos.
El barrio centro y la zona portuaria, acogen monumentos históricos de Río como el Palacio Imperial, el Teatro Municipal, los Arcos de Lapa o la Iglesia de la Candelaria, encontrándose también los principales museos y centros culturales, como el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Histórico Nacional o el Centro Cultural Banco de Brasil.
Otro punto para ver, es la bahía de Guanabara, visitar fuertes y fortalezas instaladas a lo largo de la costa, que durante siglos fueron bastiones defensivos para proteger uno de los puertos más importantes. Aunque el más conocido y visitado es el Fuerte de Copacabana, el Fuerte de Leme o Duque de Caxias tiene una ubicación privilegiada y ofrece vistas maravillosas.
Río de Janeiro es la segunda ciudad más poblada de Brasil, cuenta con el segundo mayor PIB del país y es, sin dudas, uno de los puntos de mayor atractivo turístico debido a su espectacular enclave geográfico, que la ha hecho merecedora del apelativo de “Ciudad Maravillosa”
Es la capital del estado del mismo nombre, ubicada en el lado occidental de la bahía de Guanabara. El municipio tiene un área total de 1.255,3 km², incluidas las islas, la mayoría de las cuales se encuentran dentro de la bahía de Guanabara.
Debido a la especial ubicación del estado, el relieve de su territorio está marcado por contrastes, en los que unen altas montañas, enormes lagunas, bosque tropical (mata atlántica) compartiendo espacio con el desarrollo urbano, acantilados rocosos y hermosas playas en una línea costera de más de 246 kilómetros de extensión.
La cadena montañosa llamada Serra do Mar, recorre 1.000 kilómetros del litoral sur y sur este brasileño, atraviesa Río de Janeiro y adopta el nombre de Serra dos Órgãos. Es en esta parte, donde se encuentran sus cimas más altas, con más de 2.200 msnm. 
Los principales ríos de la región son el Cabuçu o Piraquê que desemboca en la bahía de Sepetiba, en los que se encuentran el río Carioca totalmente canalizado, el río Cachoeira que origina las cascadas de la Floresta de Tijuca, y el río Guandu que en la actualidad es la mayor fuente de agua para la ciudad.


Laguna Rodrigo de Freitas
En un enclave maravilloso, rodeada de montañas y barrios elegantes de Río de Janeiro (Gávea, Jardín Botánico, Laguna, Ipanema y Leblon), la laguna Rodrigo de Freitas es un espejo de agua salada conectado al Océano Atlántico a través del canal Jardim de Alha, que además sirve de límite entre los elegantes barrios y las playas de Leblon e Ipanema.
Es muy lindo, realizar una tranquila caminata entorno a la Laguna, de la que se obtienen perspectivas de la ciudad y de algunas montañas famosas como el Morro Dois Irmaos, Pedra da Gávea y el Corcovado.
En algunas zonas de la laguna, existen muelles, de clubes náuticos de regatas y es frecuente ver deportistas entrenando. Otra experiencia, es atravesar el lago, alquilando pedalinhos.


Clima
El clima es tropical, caliente y húmedo. La temperatura nunca es demasiado extrema. Los inviernos son suaves con temperaturas que no bajan de 17 ó 18°C y los veranos son cálidos con temperaturas que rondan los 30°C.
Río de Janeiro en verano: Las temperaturas durante los meses de verano pueden alcanzar los 35°C y la sensación térmica puede ser mayor debido a la humedad. Los días de mucho calor, pueden presentarse tormentas fuertes y rápidas, con noches frescas y agradables. La temperatura del mar durante el verano ronda los 26°C. La temporada de lluvias coincide con los meses de verano. 
Río de Janeiro en invierno; El invierno en Río es época seca. Las temperaturas pueden alcanzar los 25°C. En invierno el clima es más suave, son raros los días en que se hace frío y la temperatura del mar no baja de los 21°C.
Río de Janeiro en primavera y otoño: Probablemente sean los mejores meses para visitar Río ya que las temperaturas son moderadas y hay menos probabilidad de lluvias.


City Tours en Río
Recorre Río de Janeiro conociendo monumentos, admirando paisajes naturales y explorando los barrios de la ciudad.


Cristo Redentor
Es la primera imagen que viene a la mente a quien piense, no sólo en Río de Janeiro sino en todo Brasil. También conocido como el Cristo del Corcovado, o simplemente el Cristo de Río de Janeiro o el Cristo de Brasil. no sólo es la escultura Art Decó más famosa del mundo, sino que desde 2007, es también, una de las Siete Maravillas del Mundo. 
Esta escultura posee una altura de 30 metros y pesa 1.200 toneladas. Se levanta sobre un pedestal de 8 metros de alto, en la cima del Cerro Corcovado, a 710 metros sobre el nivel del mar, dentro del Parque Nacional de Tijuca. Es posible verlo casi desde cualquier parte de la ciudad, por eso se dice que desde su enclave privilegiado el Cristo abraza y protege a la “Ciudad Maravillosa”.
No hay City Tour por Río de Janeiro que no incluya la visita al Cristo del Corcovado. A pesar de esto, es recomendable subir cuando la previsión del tiempo promete un día despejado. A primera hora de la mañana es cuando menos visitantes hay y se pueden conseguir mejores fotografías, entendiéndose por primera hora entre las 8 y las 9 de la mañana.


Tren del Corcovado
La historia de este tren es más antigua que la historia del Cristo Redentor. Inaugurado en 1884 por el Emperador Pedro II de Brasil. Su primera formación, fue una máquina a vapor que recorría 3.824 metros en un terreno de gran inclinación. En 1910 fue reemplazado por máquinas eléctricas, convirtiéndose en el primer ferrocarril eléctrico de todo Brasil y ayudó a convertir al Morro del Corcovado en uno de los principales miradores de la ciudad desde mucho antes de levantarse en él la imagen del Cristo. De hecho, fue este tren el que sirvió para transportar las piezas de la enorme escultura, para su montaje en la cima del cerro. 
En la actualidad, los trenes rojos que transportan a los turistas hasta la cima del Morro del Corcovado, son modernas máquinas eléctricas suizas que no contaminan y ayudan a proteger el Parque Nacional de Tijuca. El recorrido del tren, dura 20 minutos, animado por grupos musicales y atraviesa la parte del Parque conocida como Serra da Carioca


Pan de Azúcar
En el barrio de Urca, a la entrada de la Bahía de Guanabara, se encuentra un lugar turístico de Río de Janeiro convertido también, en un icono de la ciudad: el Pan de Azúcar o Morro Pão de Açúcar.
Se trata de un morro o cerro, prácticamente sin vegetación, que se alza sobre el mar como parte de una península que se adentra en el Océano Atlántico, que posee 396 metros de altura, con vistas privilegiadas de Río y la Bahía de Guanabara.


Teleférico del Pan de Azúcar
La imagen del Pan de Azúcar se completa con la de sus famosos Bondinhos o teleféricos. 
En 1912, se inauguró el primer tramo del teleférico que une la Praia Vermelha con el morro de Urca, convirtiéndose en el primer teleférico brasileño y el tercero en todo el mundo. 
La idea de hacer un “camino aéreo” hasta lo alto del Pan de Azúcar fue del ingeniero brasileño Augusto Ferreira Ramos, quien inicio las obras en 1910. Dos años más tarde, las primeras 577 personas pudieron subir a la cima del morro de Urca en un teleférico de madera con capacidad para sólo 17 pasajeros, que cubría 528 metros de extensión y 228 metros de altura, en 6 minutos. Pocos meses después, se inauguraba el segundo tramo entre el morro de Urca y el Pan de Azúcar, con una extensión de 750 metros y 396 metros de altura.


Complejo turístico del Pan de Azúcar
El complejo turístico, está formado por dos morros, interconectados entre sí por dos tramos de teleférico independientes. La primera parada llega a la cima del Morro de Urca y la segunda, es entre este morro y el Pan de Azúcar.
En la cima del morro de Urca hay, además, una sala de exposiciones llamada Cocuruto, donde se puede hacer un recorrido por la historia del teleférico; una zona de descanso con restaurantes, puestos de comida rápida, tiendas de recuerdos y servicios, un Anfiteatro donde se realizan diferentes tipos de eventos y la Plaza de los Bondes donde se exhiben los antiguos bondinhos, que operaron más de 100 años. Aquí está ubicado un helipuerto usados para realizar vuelos panorámicos sobre Río de Janeiro (el otro se encuentra en la Laguna Rodrigo de Freitas).
La segunda parada de la visita es, la cima del Pan de Azúcar desde donde se tienen vistas impresionantes del Morro del Corcovado y su sorprendente Cristo Redentor, de la ciudad de Niterói y de la curva de arena blanca que forma la playa de Copacabana.
Posee una terraza con tiendas y puestos de comidas.
Otra forma de alcanzar el morro de Urca es caminando, en un recorrido de aproximadamente 30 minutos que se inicia a un costado de la playa Vermelha, para quien no necesita guía. 
Para los más aventureros, otra forma de acceder es escalando. 


Catedral de Río de Janeiro
Oficialmente llamada Catedral de São Sebastião do Rio de Janeiro, la Catedral, también conocida como Catedral Metropolitana, es una monumental construcción que sorprende y mucho. Por fuera, su forma piramidal cónica la hace única y, por dentro sus impresionantes vitrales, producen un efecto de luz fascinante.
A pesar de la antigüedad de la ciudad, es la primera catedral conocida. 
Se encuentra situada en el corazón financiero de la ciudad, fácil de distinguir. Es obra del arquitecto Edgar de Oliveira da Fonseca, con 75 metros de altura externa, 106 metros de diámetro externo y 96 metros de diámetro interno, cuatro magníficos vitrales de 64,50 x 17,80 x 9,60 metros cada uno, y una capacidad para 20.000 personas de pie ó 5.000 sentadas.


Estadio Maracaná
El fútbol es parte fundamental de la identidad y de la cultura carioca. Esto, puede palparse con el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Conocido en Brasil y a nivel internacional como el Templo del Fútbol. Es el mayor estadio del país y durante años ostentó el título de ser el más grande del mundo.


Playa de Ipanema
Posee 2 kilómetros de costa y suave arena blanca, que la convierten en una de las preferidas por cariocas (como se conoce a los habitantes de Río de Janeiro) y visitantes. Un lugar perfecto para tomar el sol y disfrutar del mar, pero también para hacer deporte o simplemente ver y ser visto.
A 20 años de la muerte de Tom Jobim, se inauguró en el paseo marítimo de Ipanema, a metros de la piedra de Arpoador, una estatua del músico en tamaño real. Se trata de una escultura en bronce que representa a Tom Jobim caminando por la “orla” con su guitarra al hombro. Tom Jobim es personaje querido por los cariocas.
La playa de Ipanema se extiende entre el canal Jardim de Alah, límite con la playa de Leblón y la playa de Arpoador, que marca el límite con la playa de Copacabana. Está dividida por Postos (puestos de socorristas) y aunque se trata de la misma playa, cada Posto tiene su estilo particular y su propio tipo de visitantes.
A lo largo de la franja de arena, hay canchas de fútbol, vóley y futevoley, así como equipamiento para hacer gimnasia y musculación. La zona de Arpoador, límite entre Ipanema y Copacabana, es la más popular para practicar surf.


Playa de Copacabana
Está delimitada por los Fuertes de Leme y Copacabana, y es sin duda, la playa más famosa de Río de Janeiro.
Durante los años 40 y 50 del siglo XX, se convirtió en punto de encuentro de ricos y famosos gracias a sus elegantes clubs, casinos y hoteles, y el Copacabana Palace. En esta zona, se concentra el mayor número de alojamientos y restaurantes.
La playa de Copacabana es sinónimo de deporte y culto al cuerpo. A lo largo de la playa hay canchas para jugar al vóley, al paddle, al fútbol y al futevoley, instalaciones para ejercitar los músculos y una ciclovía, continuación de la que atraviesa la orla de las playas de Leblón e Ipanema. A lo largo de esta ciclovía se hacen tours en bicicleta.
Posee, además, quioscos distribuidos a lo largo del paseo, que ofrecen bebidas, sándwiches y platos de pescado y mariscos.


Playa de Arpoador
Localizada en la zona sur, es una pequeña playa delimitada por una península de roca, que divide las playas de Ipanema y Copacabana y se extiende desde el Fuerte de Copacabana hasta el cruce de la Rua Francisco Otaviano con la Avenida Vieira Souto.
Su nombre, viene de tiempos antiguos cuando la zona no estaba habitada y era común ver ballenas acercándose a las costas. Al parecer, era posible cazarlas con arpones desde las proximidades de la playa, por lo que se la empezó a conocer con ese nombre.
La pequeña península del otro lado del Fuerte de Copacabana es conocida como Pedra do Arpoador. Es el lugar para pescadores.


Playa del Diablo
Del otro lado de la Piedra de Arpoador, la pequeña playa a la izquierda, es conocida con el nombre de Playa del Diablo, debido a que el mar, de ese lado, se vuelve violento y peligroso.


Playa de Leblón
Ubicada en el elegante barrio del mismo nombre, la playa es la continuación de la Playa de Ipanema y se extiende desde el canal Jardim de Alha, que une la Laguna Rodrigo de Freitas con el mar, hasta el Morro Dois Irmãos, a lo largo de la avenida Delfim Moreira.
Es una playa tranquila, frecuentada principalmente por residentes del barrio y por pocos turistas, sobre todo porque en el barrio no hay demasiados hoteles. Se trata de una playa familiar de la zona sur de la ciudad.


Parque Nacional da Tijuca
Conocida como Floresta da Tijuca, es un sorprendente espacio que permite gozar de la tranquilidad de la selva tropical.
Posee casi 4.000 hectáreas de extensión, y es, el bosque urbano más grande del mundo. Posee un papel fundamental en la ciudad ya que preserva los manantiales de agua que la abastecen, controla la contaminación atmosférica y acústica, previene la erosión, evita inundaciones, regula el clima y, por supuesto, acobija y protege a especies de flora y fauna, muchas de ellas
endémicas y en peligro de extinción.
Está dividido en cuatro sectores que albergan los picos más altos de Río de Janeiro y uno de sus mayores puntos de atracción turística, el Cristo Redentor del Corcovado. Dentro de cada sector existen varios caminos pavimentados y senderos rústicos que se internan en la espesa vegetación, ideales para los amantes de trekking (senderismo), el turismo ecológico y los deportes de aventura.
Dentro de la Floresta da Tijuca se encuentra el pico más alto de Río de Janeiro, el Pico da Tijuca, con 1022 metros de altura. Otro macizo importante es el Pico do Papagaio (989 m).
La Floresta da Tijuca alberga también el Lago das Fadas, la Cascada de Taunay, una caída de agua de 30 metros de altura, el Mirador Excelcior, al que se puede llegar caminando o en bicicleta, por un sendero rústico y un Centro de Visitantes especializado en el medio ambiente.


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